En la segunda carta de Pedro, capitulo dos versículo uno, el apóstol lanza una seria denuncia acerca de los falsos profetas y falsos maestros que introducirán herejías destructoras. Esta advertencia sigue aún vigente.
Existen en la actualidad quienes encubiertamente tratan de introducir a través de herejías ruina y destrucción en el cuerpo de Cristo.
¿QUE ES UNA HEREJÍA?
Si tratáramos de definir la palabra herejía nos tomaría algún tiempo. Sabemos que es pero nos cuesta definirla, la palabra griega utilizada en la Biblia para herejía es “elección”.
Podríamos aproximarnos a una buena definición si tomamos en cuenta que, de acuerdo a las palabras del apóstol Juan (1ra Juan 2:18-19), es probable que los herejes actuales hayan sido formados dentro de la iglesia, “salieron de nosotros”, dice concretamente.
Entonces, comprenderemos que herejía no necesariamente será una falacia o mentira, las cuales serían detectadas con mas facilidad, sino que herejía puede ser una verdad doctrinal llevada al extremo, aislada de su contexto, tratada en forma particular y pronunciada con énfasis excesivo.
A nadie en su sano juicio se le ocurriría ir al desierto solo por el hecho de que Jesús estuvo en un desierto pero veamos, Dios nos desea prosperar en todas las cosas, pero ¿Es la prosperidad un tema clave en la Biblia?, la sanidad Divina es otro tema real, “por sus llagas fuimos nosotros curados”, pero ¿Es la sanidad el tema enfatizar desmedidamente?, lo mismo sucede con el mover del Espíritu Santo, la sanidad del alma, las visiones, los sueños, los apóstoles, los profetas, los doce, las reuniones hogareñas, todas son verdades registradas en la Biblia, pero hoy día todas ellas parecieran ser la característica determinante del evangelio de Cristo a juzgar por quienes las promueven.
Fíjese que cerca podemos estar de creer o introducir una herejía cuando solo consideramos una parte de la verdad, quizás la que mas nos atrae, o la que está de moda.
Iglesia, es una advertencia seria la que Dios nos está haciendo. La Biblia no es un depósito de productos para explotar comercialmente, la Biblia es la Palabra de Dios volvamos a ella, no hagamos con ella lo que hoy estamos viendo que algunos despiadados hacen. Tan solo mire como salimos de un movimiento y al poco tiempo nos meten en otro. Nos anuncian tiempos de restauración de esto o de aquello y mientras tanto nos perdemos de vivir el evangelio sencillo y poderoso que nos dejó Cristo.
Las nuevas formas de alabar, el liderazgo efectivo, el resurgir de los ministerios y todas las reformas ocurridas en estos últimos años, pero los resultados a la vista siguen desastrosos, perdóneme esta expresión, pero sin ánimo de juzgar lo único que veo es que lo que si se han abierto son nuevos mercados, hoy tenemos músicos cristianos pululando por todo el mundo, escritores que nos venden las formulas de sus éxitos, apóstoles y profetas que recorren las iglesias ofreciendo sus coberturas y dejando sus tarjetas de presentación, ¡Esto no puede ser real! No es esto lo que necesitamos como iglesia.
Antes me preguntaba, ¿Cómo podría un cristiano negar la eficacia de la cruz o ser enemigo de Cristo?, hoy me doy cuenta cuan sencillo es, suéltese del Señor, conviértase en tu propio interprete de la Palabra, rompa lazos con el Espíritu Santo y en ese estado de deterioro espiritual continúe leyendo la Biblia, dejarás de ver a Cristo y poco a poco comenzarás a ver a Jesús como un revolucionario o como psicólogo, como líder, sus palabras dejarán de ser Vida y pasarán a ser clases de moralidad, tomarás situaciones aisladas y harás doctrina de ellas, ¿El resultado?, herejías y mas herejías.
¿DE DONDE SURGEN LAS HEREJIAS?
Piensas que los que enseñan hoy en día doctrinas heréticas en la iglesia han sacado las ideas de alguna otra fuente, ¡no!, de nosotros salieron, estos son los que se han tomado de la letra y se han olvidado del espíritu y la única manera de librarnos de estás herejías es a través de la comunión verdadera con Dios y con los hermanos, (estar en luz). Perfecta por el lado de Dios, imperfecta por el nuestro pero es lo único que nos garantizará que sea realidad lo que dice Juan, y termino con esto:
Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.
No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad…
… Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.
GUSTAVO FURNIER
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