POSTREROS

Observe este dialogo:

- ¿Hola como te va? ¡Tanto tiempo sin vernos! ¿Cómo están tus cosas? ¿Y tu familia?
- Realmente mal… mis padres se separaron, el se fue con otra mujer.- ¿Y cómo van las cosas en tu iglesia? ¿Me imagino que seguís congregándote?
- No ya no me congrego, la iglesia es un desastre, el pastor dejó a su mujer y se fue con una jovencita,
ahora están formando otra congregación.

Este breve dialogo se da con mas frecuencia de lo que usted y yo pudieramos imaginar.

En la actualidad, familias que profesaban ser cristianas se están desintegrando y siervos de Dios con apariencia de integridad
están cayendo en adulterio u homosexualidad como nunca antes.
Cada día aumenta el número de personas que comentan, con un dejo de tristeza, la forma en que sus familias y sus iglesias se
han ido deteriorado, y éstas, por ende, han perdido toda confiabilidad.

¿Es esto normal?
¿Deberemos aceptar esta nueva realidad dentro del “cristianismo” como el precio de la evolución?
¿Tendremos que hallar doctrinas que contengan o justifiquen estos desvíos?

Quizás pienses que tengo una visión dramática, si es así permiteme ser dramático, pero no dudo que estamos transitando
aquellos días que fueron ampliamente profetizados.
Personalmente no puedo seguir creyendo que la inmoralidad (profetizada) haga su aparición en un futuro lejano, ¡Esto está ocurriendo hoy!
¡Estamos en los “postreros días”! y entiendo que debemos aceptarlo si queremos estar preparados para lo que sigue.

Realmente me alarma sobremanera que tal como si no existieran fronteras, estas situaciones las encontremos dentro la iglesia de Cristo.
Estafadores, traicioneros, adulteros, fornicarios, homosexuales hoy deambulan dentro de la iglesia.

LOS TIEMPOS DE NOE


La iglesia actual sigue sin tener la actitud como la que tenía Noe.
Aquel esperaba pacientemente el juicio que se avecinaba. Su fe, su conducta, su perseverancia e integridad anunciaban lo que vendría,
Pedro dice de Noe: “pregonero de justicia”.

Hablando en términos generales, (existen honrosas excepciones), podemos afirmar que en muchos frentes la iglesia de hoy no pareciera
estar subiendose al “arca”, a juzgar por lo que vemos, muchos siguen de fiesta con los pies bien aferrados a la tierra.
Sabemos que hasta los tiempos de Noe, nunca había llovido sobre la tierra pero el diluvio era inminente.
Si comparamos estos tiempos con aquellos de la generación de Noe podemos decir que quienes permanecen en estas disoluciones se
les advierte que cuando caiga la primera gota de lluvia el “DILUVIO” comenzó.
En Génesis dice:

“…aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas…”

Somos extranjeros y peregrinos no podemos inviertir mas y mas en estas tierras, no estamos demostrando con los hechos que pronto nos vamos.
Los esfuerzos por sanar la tierra, conquistar territorios, tomar lugares altos, y demás no darán resultados hasta tanto no eliminemos de puertas
para adentro la inmoralidad. No estoy sugiriendo que haya que abandonar tales acciones si es Dios quien las inspira, digo que si dentro de
la iglesia tenemos, (es duro lo que voy a decir), homosexualidad y adulterio no veo eficacia en salir por las calles a expulsar a estos mismos demonios.

Mucho menos eficaz veo la estrategia de algunos que intentan replantear su ministerio para ver como siguen en vez de primero arrepentirse genuinamente.
Esto sería algo así como que la gente de antaño hubiera aprendido a nadar ante el anuncio del diluvio, de nada serviría.
No pretendamos llevar la verdad a la sociedad si nosotros no caminamos en la verdad.

DISCERNIR LOS TIEMPOS

Por eso Dios pide que consideremos los tiempos, hay siervos que son entendidos en los tiempos, y lo son no solamente porque detectan lo que está
sucediendo sino porque que no viven conforme a los tiempos sino conforme a las Palabras de Vida Eterna, son aquellos que dicen ¿A quien iremos?.
El hombre carnal solo piensa que los tiempos han cambiado y por ello tiene que adaptarse, en cambio el espiritual no se amolda sino que los discierne
y sabe de que cosas debe abstenerse. Tomando palabras de Pedro estos podrían comparse con el justo Lot:

“y libró al justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados
(porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos),
sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio;
y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío…”

De nada sirve ponerse el atuendo de moralista o apologista si lo que hay en el corazón apena a Dios, recuerde esta frase que alguna vez me comentaron
con bastante acierto:

“Cristiano de verdad es aquel que no se avergüenza del evangelio pero que además no es una vergüenza para el evangelio”.

Si hay falsos profetas, falsos maestros, si hay hipocresia, inmoralidad e injusticias, y estas ya han tomado lugar en la iglesia piense,
¿No son estós los últimos días? Y si efectivamente los son: ¿Cómo los vamos a vivir?
Iglesia, es tiempo de vivir una vida santa y digna para Dios, es tiempo de recuperar la dignidad y el propósito por el cual fuimos sembrados en
esta tierra, es tiempo de ser sal y luz, no tenemos tiempo para hacer cursos de evangelismo, basta de cursos que enseñan técnicas, simplemente
tenemos que ser integros, considere a Noe, el no andaba buscando la manera de anunciar a la gente que el diluvio venía, la gente lo veía y por su
solo estilo de vida dedicado a obedecer a Dios cualquiera tomaba conocimiento de que algo se avecinaba, lo creyeran o no.

UN ULTIMO LLAMADO

Iglesia, desecha la mentira, aunque cueste aferrate a la verdad, no la vendas.
Iglesia, deshaste de filosofías cristianas actuales, son huecas, y vanas palabrerías.
Iglesia, ¡No te rindas!
Iglesia, recuerda que como en los tiempos de Noe están ocurriendo las cosas.
Iglesia, es posible que luego de este tiempo ya no haya mas tiempo.Siervos que han caído en pecados como adulterio, fornicación, homosexualidad y otros,
¡Arrepientanse ahora!, vuelvansé a Dios de manera urgente.
Porque es necesario que el juicio comience primero por la casa de Dios.

Gustavo Furnier

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